Sobre Humanidad, Conciencia y Control
Esto es más denso que lo que he venido posteando. Y todo a raíz de un pensamiento que me viene dando vueltas hace bastante tiempo...
Lo que diferencia a un Hombre de un Animal es la Conciencia.
Conciencia de estar vivo, y del inevitable fin en la muerte. Conciencia de nuestro pensamiento, de nuestra esencia como seres humanos distintos unos de otros.
Eso no significa que no seamos animales, sino que somos "animales upgradeados". Capaces de adaptar el medio ambiente a nuestras necesidades. Quizás gracias al extraordinario poder creativo y tecnológico que hemos desarrollado, estemos deteniendo nuestra propia evolución, en el sentido de viaje desde el Australopitecus al Homo Sapiens. Pero eso es otro cuento.
La conciencia entonces es una facultad que entendemos como netamente humana (no conocemos animales con este nivel de conciencia). Y tampoco excluye que existan humanos sin conciencia, los cuales deben existir en diverso grado (niños, retrasados, enfermos siquiátricos, o derechamente tontos). La conciencia es algo que se cultiva, se adquiere a medida que se gana experiencia. Se adiestra, se aprende a vivir con ella, a descubrirla y alimentarla. Nos permite trascender en vida, conocermos más profundamente, y a su vez conocer más profundamente al universo que nos rodea.
Y es a través de la conciencia que podemos adquirir control sobre nuestras vidas. Una vez conscientes de lo que nos rodea, podemos aspirar a controlarlo. Y este control nos lleva a la libertad. Un control sobre nuestro medio ambiente, sobre nuestro cuerpo y sobre nuestra mente traen necesariamente libertad, en cada uno de estos aspectos. Ahí radica la importancia de la conciencia humana.
Y de alguna manera, la conciencia es una comprensión, de nuestro entorno y de nuestro interior. Lo que nos lleva a la decisión de cómo situarnos en el mundo.
En un próximo post analizaré las 3 formas de situarse en el mundo, o vivir la vida si mejor les parece, una vez alcanzada la conciencia total. No es que yo la haya alcanzado, pero una teoría debe ser completa para que sirva de modelo...
Lo que diferencia a un Hombre de un Animal es la Conciencia.
Conciencia de estar vivo, y del inevitable fin en la muerte. Conciencia de nuestro pensamiento, de nuestra esencia como seres humanos distintos unos de otros.
Eso no significa que no seamos animales, sino que somos "animales upgradeados". Capaces de adaptar el medio ambiente a nuestras necesidades. Quizás gracias al extraordinario poder creativo y tecnológico que hemos desarrollado, estemos deteniendo nuestra propia evolución, en el sentido de viaje desde el Australopitecus al Homo Sapiens. Pero eso es otro cuento.
La conciencia entonces es una facultad que entendemos como netamente humana (no conocemos animales con este nivel de conciencia). Y tampoco excluye que existan humanos sin conciencia, los cuales deben existir en diverso grado (niños, retrasados, enfermos siquiátricos, o derechamente tontos). La conciencia es algo que se cultiva, se adquiere a medida que se gana experiencia. Se adiestra, se aprende a vivir con ella, a descubrirla y alimentarla. Nos permite trascender en vida, conocermos más profundamente, y a su vez conocer más profundamente al universo que nos rodea.
Y es a través de la conciencia que podemos adquirir control sobre nuestras vidas. Una vez conscientes de lo que nos rodea, podemos aspirar a controlarlo. Y este control nos lleva a la libertad. Un control sobre nuestro medio ambiente, sobre nuestro cuerpo y sobre nuestra mente traen necesariamente libertad, en cada uno de estos aspectos. Ahí radica la importancia de la conciencia humana.
Y de alguna manera, la conciencia es una comprensión, de nuestro entorno y de nuestro interior. Lo que nos lleva a la decisión de cómo situarnos en el mundo.
En un próximo post analizaré las 3 formas de situarse en el mundo, o vivir la vida si mejor les parece, una vez alcanzada la conciencia total. No es que yo la haya alcanzado, pero una teoría debe ser completa para que sirva de modelo...









